“El sistema muscular”

12 08 2008

Los músculos representan la parte activa del aparato locomotor. Es decir, son los que permiten que el esqueleto se mueva y que, al mismo tiempo, mantenga su estabilidad tanto en movimiento como en repose. Además, los músculos en conjunto con los huesos forman la apariencia externa del cuerpo humano.

Cuando juegas, andas en bicicleta, nadas y caminas, estas utilizando tus músculos, pero no solo son útiles para realizar actividades exigentes, además  también los utilizas al leer, comer, cuando lees e inclusive cuando respiras.

Tipos de músculos

Músculos voluntarios: Los músculos esqueléticos o voluntarios son los que mueven tu cabeza, brazos y piernas en general, están adheridos a tus huesos mediante los tendones los cuales trabajan en conjunto para facilitar el movimiento. Estos músculos dependen de tu voluntad y tú decides cuando deseas que se muevan y poseen la característica de tener una contracción potente, rápida y brusca, si es necesario.

Los músculos involuntarios: Son regidos por el sistema nervioso vegetativo y el individuo no tiene ningún control voluntario sobre ellos. Los latidos de tu corazón, los vasos sanguíneo, las funciones de tu estomago y otros órganos del cuerpo, son producidos por músculos involuntarios los cuales trabajan sin que pienses en ellos. ¿Te imaginas que tuvieras que decidir cuando late tu corazón? Es por esto que estos músculos son imprescindibles para las funciones vitales de nuestro cuerpo.

Clasificación según tipo de fibra que los componen y forma.

Según las fibras que los componen:

  • De fibra estriada: Son robustos y potentes, ya que forman parte del aparato locomotor. Son músculos voluntarios, es decir, que puedes contraer mediante una orden del cerebro, excepto el corazón, un músculo involuntario formado por un tipo de fibra estriada especial, el miocardio.
  • De fibra lisa: Están constituidos por células musculares sin estrías. Su característica principal es que son involuntarios, es decir, que no los puedes contraer a voluntad, por lo que forman parte de numerosos conductos del cuerpo: las paredes del esófago, del estómago y del intestino, las venas y arterias, etc.

Según su forma, se pueden distinguir los siguientes grupos:

  • Anchos y planos: son los que tienes en el tórax y en el abdomen. Protegen los órganos delicados e intervienen en los movimientos de la respiración.
  • Largos o fusiformes: forman parte del aparato locomotor (brazos y piernas).
  • Cortos u orbiculares: son pequeños músculos con funciones particulares (boca, ojos, etc.).
  • Circulares: tienen forma de anillo y cierran diferentes conductos del cuerpo (vejiga de la orina).


Función de los músculos.

Los músculos, debido a su capacidad de contracción, hacen posible que el esqueleto se mueva. Así, las extremidades pueden realizar movimientos de flexión o extensión, de rotación (pronación y supinación), de aproximación (aducción) o al contrario (abducción).

La mayor parte de los músculos están provistos de tendones, mediante los cuales suelen insertarse sobre los huesos. Según el tipo de inserción, es decir, si lo hacen mediante más de un extremo o cabeza, se dividen en bíceps (dos cabezas), tríceps (tres cabezas) y cuádriceps (cuatro cabezas).

Músculos superficiales y profundos.

Según el lugar donde estén, podemos distinguir entre músculos superficiales o cutáneos y músculos profundos. Los músculos superficiales están inmediatamente por debajo de la piel (de la cara, cabeza y cuello).

La mayoría de los músculos profundos corresponden a los músculos esqueléticos, ya que se insertan sobre los huesos del esqueleto.
Otros profundos lo hacen en los órganos de los sentidos (por ejemplo, los que mueven los ojos) y otros están situados más internamente, relacionándose con órganos como la laringe o la lengua.

Diferentes grupos de músculos

Músculos de la cabeza y cuello

Dentro de este conjunto de músculos hay que destacar los de la cara, son muy numerosos, ya que  gracias a ellos el ser humano es capaz de expresar sus sentimientos, así como mover la cabeza en todas las direcciones, para conseguir que los órganos de los sentidos (vista, oído y olfato) desarrollen mejor sus funciones.

Dentro de los músculos de la cara podemos encontrar los músculos masticadores los que permiten la masticación de los alimentos. Son músculos muy potentes, cortos y anchos, que están situados sobre la cara lateral del cráneo, a ambos lados. Los más importantes son el músculo temporal y el músculo masetero, que se pueden palpar fácilmente sobre la cara y el cráneo cuando cerramos con fuerza la boca.

Región prevertebral

Como su nombre indica, están ubicados en la cara anterior de la columna vertebral, por detrás del esófago. Su misión principal consiste en flexionar la cabeza sobre el tronco, así como rotar levemente el cuello.

Músculos del tórax y del abdomen

Los músculos principales del tórax son los pectorales, que levantan los brazos al contraerse, y los serratos, que elevan las costillas cuando expulsamos aire.

Entre la cavidad torácica y la cavidad abdominal, en el interior del organismo, existe un músculo en forma de paraguas abierto, el diafragma, que se contrae cuando inspiramos aire para empujar las costillas hacia arriba y aumentar el volumen de la caja torácica.

En el abdomen, los oblicuos realizan un trabajo inverso al del diafragma: cuando se contraen, tiran de las costillas hacia abajo y expulsan el aire de los pulmones.

El resto recubre la zona del vientre y, cuando se contrae, permite doblar la cintura.

Músculos de las extremidades superiores

Hombro: Recubriendo cada hombro se encuentra el deltoides, cuya acción permite levantar y desplazar los brazos.

Brazo: Los más importantes son el bíceps, en la parte anterior, y el tríceps, en la posterior. Son dos músculos antagónicos, es decir, que realizan funciones contrarias para hacer posible un movimiento determinado, en este caso la flexión y la extensión del antebrazo.

Antebrazo: Los músculos supinadores y pronadores permiten los movimientos de giro del antebrazo, el movimiento de la mano en cualquier dirección, y la flexión y extensión de los dedos.

Mano: son músculos cortos y pequeños, ya que sólo se encargan de mover los dedos. El más importante es el que permite la oposición del pulgar, es decir, la acción de “pinza” de la mano.

Músculos de las extremidades inferiores

Pelvis o cadera: Recubriendo la pelvis se encuentran los glúteos, tres músculos que forman las nalgas.
Su acción permite que el tronco se mantenga erguido y que el ser humano sea capaz de caminar sobre dos piernas.

Muslo: Los más destacables son el cuadriceps, músculo extensor de la pierna; el bíceps femoral, antagónico del anterior; y los aductores, conjunto de músculos en forma de abanico que permiten la flexión y la extensión del muslo.
Pierna: cabe destacar los gemelos y el sóleo, cuya acción conjunta permite la flexión y extensión del pie al caminar. Se insertan en el hueso calcáneo del talón del pie a través del tendón de Aquiles.

Pie: Existen pequeños músculos que permiten realizar movimientos en los dedos y facilitan el caminar.

¡A repasar los contenidos!

Profesor Cristian Saez Bache.

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